Cole hace “significativas” donaciones para N.Y.

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Gerrit Cole todavía no ha hecho su primer pitcheo en temporada regular como miembro de los Yankees, pero mientras la crisis del coronavirus continúa en Nueva York, el derecho estelar está haciéndose sentir fuera del terreno.


Cole le dijo al New York Post que él y su esposa, Amy, tienen previsto hacer “significativas” donaciones a Direct Relief, una organización que trabaja con las autoridades locales y fundaciones sin fines de lucro para asistir a los trabajadores de la salud que están involucrados directamente con la situación del COVID-19.

“Viviendo tan cerca de todo esto, con todo el mundo en la zona tan afectada, queremos sumarnos y ayudar todo lo que podamos”, dijo Cole al New York Post. “Confío en las personas que están al frente de estas fundaciones para que hagan llegar lo que les estamos dando a donde más se necesita”.


Direct Relief estará donando equipamiento de protección personal y artículos médicos esenciales a trabajadores de la salud, incluyendo máscaras, guantes, batas y otros artículos.


Los donativos de Cole se harán a través de la “Fundación Gerrit y Amy Cole”. El lanzador tenía 11 años al momento de los ataques del 11 de septiembre del 2001 que paralizaron a los Estados Unidos, y dijo que la respuesta que dio la ciudad de Nueva York fue “inspiradora”.


“Pareciera que cada vez que hay una crisis nacional, los neoyorquinos siempre están a la altura del reto”, dijo Cole. “Los neoyorquinos lideran el país porque son fuertes y resistentes. Es parte de la razón por la cual Amy y yo queríamos ser parte de Nueva York. Esto ha tocado cada parte del país, pero estando aquí en el epicentro, la sensación de urgencia es distinta”.


De no haber sido porque el coronavirus retrasaba el inicio de la temporada de Grandes Ligas, Cole habría tenido el honor de ser el lanzador de los Yankees en el Día Inaugural hace una semana. El diestro le dijo al Post que ha seguido manteniendo su brazo a tono lanzando con el manager Aaron Boone, el relevista Adam Ottavino y el cátcher de bullpen Radley Haddad.


“Poder mantener una rutina ha sido beneficioso”, dijo Cole. “Estoy tratando de mantenerme en forma como otros jugadores, estando tan listo como sea posible para cuando nos llamen otra vez a jugar”.





Bauer estaría dispuesto a jugar con Cole

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Justo después de convertirse en el primer lanzador de la franquicia de los Rojos que se adjudica un Premio Cy Young, Trevor Bauer abordó el tema de su relación con el diestro estelar de los Yankees, Gerrit Cole. Los dos lanzadores fueron compañeros de equipo en la Universidad de California, donde supuestamente se enemistaron.


El tema surgió durante la conferencia de prensa de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica (BBWAA, por sus siglas en inglés) con Bauer luego de que se anunciara que el derecho había sido nombrado el ganador el Premio Cy Young del a Liga Nacional 2020. Es una pregunta relevante porque Bauer es agente libre ahora mismo, y siempre que hay un lanzador de lujo disponible en el mercado, los Yankees se perfilan como candidatos para contratarlo.


“Tuvimos nuestras diferencias en la universidad y eso fue hace nueve o 10 años”, dijo Bauer acerca de Cole. “Soy una persona distinta ahora que en aquel entonces y estoy seguro de que lo mismo se puede decir de él”.


Bauer le dijo a Sports Illustrated el año pasado que él y Cole tuvieron una riña en la universidad luego de que Cole criticara a Bauer delante de otros compañeros de equipo por no levantar pesas de acuerdo con el programa del equipo de béisbol.


Los Yankees vienen de una segunda temporada consecutiva en la que se vieron diezmados por las lesiones, pero lograron clasificar para la postemporada. Nueva York sucumbió ante los eventuales campeones de la Liga Americana, los Rays de Tampa Bay, en la Serie Divisional de la Liga Americana. Cole fue adquirido el pasado invierno para reforzar una rotación que los Yankees esperaban los condujera a la Serie Mundial en el 2020.


De sumar a Bauer, los Yankees seguramente serían el equipo a vencer en el Joven Circuito en el 2021. Bauer señaló que hoy en día él y Cole no interactúan, pero que definitivamente está abierto a la posibilidad de integrarse a los Yankees bajo las circunstancias indicadas.


“En resumidas cuentas, lo que quiero es ganar”, dijo Bauer. “Detesto perder. Me enloquece. Y basta con verlo lanzar y ver sus actuaciones en la postemporada y lo enfocado que está, que él piensa de la misma manera. Y creo que si estás tratando de ganar una Serie Mundial, lo cual es una de mis metas todos los años, quieres unir a los competidores más intensos, el mejor talento, y ver lo que puedes lograr. Ciertamente, si tuviera la oportunidad de hacer eso y jugar con él nuevamente, estaría más que dispuesto”.



Yankees: Cole entra en ritmo con Sánchez detrás del plato

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Gerrit Cole ponchó a nueve “rivales” durante un juego interescuadras el domingo y luce preparado para abrir la temporada en el montículo por los Yankees.


Además, el derecho parece estar entrando en ritmo con su nuevo compañero de batería, el receptor dominicano Gary Sánchez.


“Ha sido bueno trabajar con él en este último par de veces”, dijo Cole. “Pensé que estuvimos en la misma página y las pocas veces que no fue así, lo hablamos entre entradas. Eso siempre ayuda. Pensé que él se vio afinado detrás del plato, dándome buenos blancos. Él pidió algunas secuencias bien buenas. Ayuda que él conozca mejor que yo la otra escuadra”.


En el partido del domingo, Cole hizo 84 pitcheos en 5.2 ceros, permitiendo cuatro hits y dando una base por bolas.


Según el manager de los Yankees, Aaron Boone, la recta de Cole lució mejor que en su primera salida del Campamento de Verano, sobre todo las que estuvieron en la parte alta de la zona de strikes. El capataz afirmó que Cole “probablemente” lance en uno de los tres juegos de exhibición, antes del Día Inaugural de Nueva York el 23 de julio contra los Nacionales en Washington.



Yankees: Gerrit Cole tras el récord de victorias seguidas

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Existen muchas razones para ver el debut de Gerrit Cole con los Yankees, el cual probablemente llegue en un duelo de lujo ante Max Scherzer y los campeones reinantes de la Serie Mundial Nacionales el 23 de julio.

Por un lado, está el contrato récord de nueve años y US$324 millones que Cole firmó con Nueva York en el invierno.

El derecho viene de una transcendente campaña del 2019 en la que se combinó para ponchar a 373 bateadores entre la temporada regular y la postemporada, la quinta mayor cifra en un año en la historia. Y luego está el hecho de que Cole finalmente vestirá el uniforme a rayas de los Bombarderos del Bronx, 12 años después de decirles a los Yankees, "No gracias", cuando Nueva York lo eligió en el Draft amateur de MLB y en cambio optó por lanzar en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).


Pero existe otra razón que quizás usted podría haber olvidado: Cole buscará hacer historia desde su misma primera apertura del 2020. El diestro, quien lució en gran forma en un juego interescuadras con los Yankees el martes, ha superado un año del calendario sin sufrir una derrota en temporada regular, un trecho de 16 decisiones positivas en forma consecutiva que comenzó el 27 de mayo del 2019. Eso significa que Cole necesitaría iniciar el 2020 con marca de 8-0 para empatar al miembro del Salón de la Fama, Carl Hubbell, por la racha de victorias más larga para un lanzador en la historia en juegos en los que él fue el lanzador en récord (lo que significa que calificaba para ganar o perder ese partido).

Con una victoria en el Día Inaugural, Cole – quien actualmente permanece empatado en el 10mo lugar (15 lanzadores) en la lista de todos los tiempos – estaría ascendiendo en los rankings.


Examinemos a los nueve serpentineros con las rachas de victorias más largas que la de Cole desde 1904, enumerados en orden descendiente. (Nota: Estas rachas no incluyen presentaciones de postemporada, lo que significa que la derrota de Cole frente a los Nacionales en el Juego 1 de la Serie Mundial del año pasado no lo excluye de empatar la marca de Hubbell).


1) Carl Hubbell -- 24 victorias consecutivas


Racha: 17 de julio, 1936 – 27 de mayo, 1937


Como todo el mundo sabe, Hubbell ponchó a cinco miembros del Salón de la Fama de manera consecutiva en el Juego de Estrellas de 1934 y también lanzó una blanqueada de 18 entradas en 1933. Por lo tanto, esta racha sólo es uno de varios logros extraordinarios en su trayectoria de Cooperstown. Todo comenzó con una blanqueada sobre los Piratas que dejó a los Gigantes de Hubbell con dos juegos por encima de .500, pero 15 triunfos más de manera consecutiva (incluyendo 13 juegos completos más) por parte de Hubbell guiaron a Nueva York al campeonato de la Liga Nacional y le valieron a Hubbell su segundo Premio al JMV en la Liga Nacional.


Los Yankees finalmente le propinaron una derrota a Hubbell en el Juego 4 de la Serie Mundial, pero la racha de temporada regular del maestro del screwball (tirabuzón) permaneció intacta durante los primeros dos meses de la campaña de 1937. Una multitud de 61,756 fanáticos se dio cita en el Polo Grounds el 30 de mayo para ver a Hubbell intentar ganar el Nro. 25, pero los Dodgers aguaron la fiesta con cinco carreras tempraneras. En total, la racha de Hubbell incluyó 21 victorias como abridor y tres más desde el bullpen (también se agenció dos juegos salvados en el camino).


2) Roy Face -- 22 victorias consecutivas


Racha: 7 de junio, 1958 – 30 de agosto, 1959


La temporada de 1959 de Face es una de las campañas más memorables de todos los tiempos para un relevista: Su récord de 18-1 ese año aún representa la mayor cantidad de triunfos jamás conseguidos por un lanzador con una o ninguna derrota. El derecho de los Piratas, quien se caracterizaba por lanzar el forkball o “bola de tenedor”, llegaba a tirar varios innings sin ningún efecto negativo, y su dominio alcanzó la cima para mediados de julio de 1959, cuando terminó con foja de 13-0 y efectividad de 1.10. Face salvó tres de las cuatro victorias de los Bucaneros cuando Pittsburgh superó a los Yankees para ganar la Serie Mundial de 1960.


3-T) Jake Arrieta -- 20 victorias consecutivas


Racha: 4 de agosto, 2015 – 25 de mayo, 2016


La racha de Arrieta es quizás la más dominante en cuanto a números se refieren en esta lista. Para comenzar, incluyó no uno, sino dos no-hitters – el primero llegó un domingo en el Dodger Stadium y el segundo menos de ocho meses después en Cincinnati. También abarcó la mayoría de la segunda mitad más grande que un lanzador haya tenido en la historia, en términos de efectividad (0.75). En general, Arrieta cedió apenas 14 carreras limpias a lo largo de los 20 juegos que ganó.


3-E) Roger Clemens -- 20 victorias consecutivas


Racha: 3 de junio, 1998 - 1ro de junio, 1999


El Cohete tuvo su racha vistiendo dos uniformes diferentes, comenzando con los Azulejos rumbo a su segundo premio Cy Young de la Liga Americana seguido y luego continuando cuando fue cambiado a los Yankees. Clemens también necesitó un poco de suerte, escapando sin decisión en siete aperturas en las que concedió tres carreras o más -- incluyendo un ataque de siete vueltas contra los Orioles y un racimo de cinco rayas ante los Rangers en 1999. De todas maneras, Clemens pasó casi un año del calendario sin conocer la derrota.


3-E) Rube Marquard -- 20 victorias consecutivas


Racha: 1ro de octubre, 1911 - 3 de julio, 1912


Después de ganar su última decisión de 1911, Marquard hizo historia al conseguir foja de 19-0 para comenzar la campaña de 1912 -- todavía un récord de la mayor cantidad de victorias sin una derrota para empezar una temporada. La marca de Marquard eventualmente habría sido de 20-0 si hubiera lanzado en la era actual; tiró una entrada en blanco como relevista el 20 de abril y luego vio a sus Gigantes remontar para triunfar en el cierre de la novena entrada, pero las reglas en ese entonces le daban el triunfo al serpentinero que lanzó la mayoría de las entradas. La ofensiva respaldó bastante a Marquard: Se apuntó la victoria en cada una de sus primeras 12 decisiones de 1912 por al menos tres carreras.


6-E) José Contreras -- 17 victorias consecutivas


Racha: 21 de agosto, 2005 - 4 de julio, 2006


La racha del cubano comenzó y terminó con una simetría perfecta con los Yankees como el rival y miembro del Salón de la Fama, Randy Johnson, como el lanzador oponente en ambos partidos. En medio de ambas partes de la seguidilla de Contreras en el 2005 y el 2006 estuvo la postemporada del 2005, que vio al derecho triunfar en tres de sus cuatro aperturas para ayudar a los Medias Blancas a conquistar la tan esperada Serie Mundial.


6-E) Johan Santana -- 17 victorias consecutivas


Racha: 17 de julio, 2004 - 26 de abril, 2005


El venezolano hasta en el revés brilló, concediendo apenas dos carreras con par de jonrones contra los Angelinos en la derrota por 2-1 que le puso fin a su racha el 1ro de mayo del 2005. El as de los Mellizos lanzó varias joyas antes de eso, incluyendo una presentación de 14 ponches sin conceder ningún pasaporte contra los Orioles en septiembre del 2004 que ayudó a asegurar el primero de dos Premios Cy Young del Joven Circuito. En total, Santana juntó 22 salidas consecutivas en las que permitió tres carreras merecidas o menos para cerrar la campaña del 2004.

6-E) Dave McNally -- 17 victorias consecutivas


Racha: 22 de septiembre, 1968 - 30 de julio, 1969


McNally inició con marca de 15-0 en la campaña de 1969 y fue apodado por sus compañeros “McLucky” (Suertudo) -- debido a que Baltimore reaccionó para triunfar en siete encuentros en los que McNally salió abajo en el marcador. Pero no fue su culpa que estuviera respaldado por una potente alineación integrada por Brooks Robinson, Frank Robinson y Boog Powell. El zurdo eventualmente hiló cuatro temporadas con al menos 20 victorias por el equipo al mando de Earl Weaver.


6-E) Johnny Allen -- 17 victorias consecutivas


Racha: 10 de septiembre, 1936 - 30 de septiembre, 1937


Allen estuvo bastante cerca de preservar su racha al menos para otro partido, pero finalmente sufrió una derrota en el último juego de la temporada al caer en un duelo en el que el abridor de los Tigres, “Whistling Jake” Wade, lanzó una blanqueada de un hit -- vale agregar que Wade llegó al partido con 5.64 de efectividad. Allen terminó su carrera con foja de 142-75, para un porcentaje de ganados y perdidos de .654 que lo coloca de 11mo entre los serpentineros de la Era Moderna con al menos 200 decisiones en su carrera.



Cole deberá seguir el ejemplo de Max Scherzer

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Esta temporada muerta, Gerrit Cole firmó un contrato de nueve años y US$324 millones con los Yankees, el más grande para un lanzador en la historia del juego. Se habló mucho cuando fue presentado en Yankee Stadium sobre la cantidad de campeonatos que tendría que conseguir el club para justificar la inversión. No hay dudas de que en este momento, las expectativas en el Bronx son bien grandes.

“Tenemos que ganar algunas Series Mundiales y creo que vamos a conseguir eso más temprano que tarde. Pienso que lo vamos a lograr. Plural”, dijo Hal Steinbrenner, propietario de los Yankees, cuando Cole fue presentado.

Son muchas expectativas y una meta bien ambiciosa, pero no deja de tener sentido cuando se toma en cuenta lo que invirtieron los Yankees en Cole y el equipo en sentido general.

Cole ha tenido una estelar carrera y demostró su valor en el 2019, para que no quedaran dudas. Pero tiene bastante trabajo por hacer durante los próximos nueve años si va a ser una firma tan exitosa como lo ha sido el mejor agente libre entre los lanzadores activos: Max Scherzer, quien firmó por siete años y US$210 millones con los Nacionales antes de la temporada del 2015.

Aquí les dejamos cinco razones para entender por qué Scherzer es el estándar dorado cuando de sacarle provecho a la firma de un agente libre se trata:

Estadísticas convencionales

Para ponerlo en términos claros, Scherzer ha sido uno de los mejores lanzadores de las Grandes Ligas desde que se unió a los Nacionales. En ese lapso desde el 2015, tiene marca de 79-39 con 2.74 de efectividad, 1,371 ponches, 0.94 de WHIP y .199 de promedio en contra. Y ha tirado 1,050.2 entradas. Esos números hablan por sí solos, pero pongámoslos en contexto.

El único lanzador con más victorias en ese lapso es Zack Greinke con 82. Y los únicos con al menos 600 innings lanzados y una efectividad mejor son Clayton Kershaw (2.38) y Jacob deGrom (2.61).

Los 1,371 ponches de Scherzer son 101 más que los del que le sigue y su WHIP de 0.94 es sólo superado por el de Kershaw (0.93). El promedio de los rivales de .199 es el más bajo (mínimo de 600 IP).

¿Y sus 1,050.2 episodios? Con ese total lidera el camino por casi 50.

Logros

No son sólo los números, sino también algunas de las cosas que ha conseguido, como los dos juegos sin hits ni carrera y el duelo de 20 ponches el 11 de mayo del 2016, algo que hasta ese momento sólo habían hecho Roger Clemens (dos veces), Kerry Wood y Randy Johnson.

Cuando Scherzer se unió a los Nacionales ya tenía un Premio Cy Young en su vitrina, el de la Liga Americana en el 2013 con los Tigres. Luego se llevó el de la Nacional en años seguidos, 2016 y 2017. En el 2018 terminó segundo detrás de deGrom, y en el 2019 fue tercero detrás de deGrom y Hyun-Jin Ryu. En total, ha terminado entre los mejores cinco en la votación del Cy Young en siete temporadas seguidas, una racha que empezó en el 2013. Es la cadena más larga igualada con las de Greg Maddux (1992-1998) y Clayton Kershaw (2011-17), de acuerdo con el Elias Sports Bureau.

Scherzer, además, ha ido al Juego de Estrellas en cada una de sus cinco campañas con los Nacionales. Ningún otro lanzador en la historia de la franquicia Expos/Nacionales fue tantas veces (Steve Rogers participó en cinco). Y Scherzer inició el Clásico de Media Temporada en el 2017 y el 2018.

¿Recuerdan cuando hablábamos de la Serie Mundial como forma de medir el éxito? Bueno, en el 2019 Scherzer hizo precisamente eso, ayudando a una franquicia que había estado dando vueltas desde 1969 a ganar su primera corona en su temporada número 51. Y Scherzer jugó un gran papel en octubre, coronado por su corajuda presentación en el Juego 7 de la Serie Mundial.

Valor

De acuerdo con FanGraphs, Scherzer ha valido 32.6 de WAR durante su tiempo en Washington. Se trata de la mayor cantidad para lanzador alguno desde el 2015, lo que básicamente dice que ha sido el pitcher más valioso en ese período, al menos de acuerdo con dicha métrica.

Pero hay otra forma de interpretar ese valor en términos de WAR para ponderar lo que ha valido Scherzer en forma de dinero.

FanGraphs calcula todos los años una métrica llamada $/WAR, que básicamente significa cuánto dinero vale 1 WAR en una determinada temporada. Si tomamos el WAR de Scherzer con los Nacionales y lo convertimos en esas cifras en dólares, ha valido US$260.9 millones desde el 2015, de acuerdo con esta medida. Su acuerdo original, como recordarán, fue de US$210 millones. Eso significa que Scherzer ha valido US$50.9 millones más que el monto de su contrato… ¡y todavía le quedan dos años más en dicho pacto!

Ésa es la cifra más grande – en términos de valor por encima del total del contrato—para lanzador alguno que haya firmado un contrato de US$100 millones o más que haya comenzado en el 2002 o luego (que es cuando tenemos disponible el $/WAR). El único con un valor superior en un contrato de US$100 millones es un jugador de posición: El puertorriqueño Carlos Beltrán valió US$58.2 millones más que la cifra por la que firmó durante el curso de su contrato de siete años y US$119 millones con los Mets.

Los únicos otros contratos de US$100 millones o más en ese lapso en el que el jugador valió más que el monto de la firma fueron Matt Holliday (US$47.8 millones más que su acuerdo de US$120 millones con los Cardenales) y Cliff Lee (US$22.5 millones más que su pacto de US$120 millones con los Filis).

Todo eso pone a Scherzer en un pedestal bien exclusivo… y le da a Cole una meta fija a la cual apuntar.



Cole es el jugador perfecto para los Yankees

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 Esta vez, la cosa era distinta para los Yankees. Gerrit Cole era el candidato perfecto, el tipo de pieza que aparece una vez cada década o más. En años anteriores habían pasado de otros nombres, incluyendo a David Price y Max Scherzer. Nada personal. Algunas veces, es que no era el momento. En otras, cosas del mercado.

Desde el momento en el que el gerente general Brian Cashman llamó por teléfono al agente Scott Boras para comenzar las conversaciones que desencadenarían en Cole acordando por nueve años y US$324 millones casi sobre la medianoche del martes, dejó claro que Cole era el tipo de jugador por el que los Yankees iban a mover cielo y tierra para firmar.

Si Cole hubiese firmado en otro lado -- y virtualmente todo el mundo dentro de la industria del béisbol creía que iba a terminar en su natal sur de California- era porque simplemente eso era lo que quería. No por dinero, o por recibir la mejor oportunidad de ganar.

Los Yankees no habían firmado al mejor pitcher de la agencia libre desde que le dieron siete años y US$161 millones a CC Sabathia el 10 de diciembre del 2008. ¿Similitudes? En ese momento, Sabathia parecía inclinado ir irse a jugar a su natal California hasta que los Yankees le hicieron una oferta irrechazable.

Le pidieron que se imaginara cómo sería jugar para la más famosa y exitosa franquicia en el mundo del deporte estadounidense. Le dejaron claro que los Yankees a invertir fuerte en todo: en armar el roster, en cuidados médicos, en atención para los jugadores, etc.

Y por supuesto, la tradición. Sabathia ganó 19 juegos y tiró 230 innings en su primera temporada en Nueva York. En cinco aperturas de postemporada ese año, dejó 1.98 de efectividad y fue clave para que los Yankees ganaran su 27ma Serie Mundial.

Durante las 11 temporadas de Sabathia en el Bronx, los Yankees ganaron más juegos que cualquier otro equipo (1,024) y fueron a la postemporada ocho veces. En las primeras cuatro temporadas en Nueva York, Sabathia fue todo lo que podían esperar los Yankees, dejando foja de 74-29 y promediando 226 innings y 205 ponches por temporada.

Ahora con Sabathia retirado tras 19 temporadas, Cole quizás les recordó al gran zurdo. Sabathia tenía 28 años cuando se unió a los Yankees, un año más joven que Cole. Y también son parecidos en otras cosas. Ambos son unos feroces competidores que se enorgullecen en ser los mejores cuando más importa.

En dos temporadas con los Astros, Cole dejó marca de 35-10 con 2.68 de efectividad. Promedió 13.1 ponches por cada nueve innings y menos de un corredor por acto. Y en la postemporada fue fundamental para que Houston regresara a la Serie Mundial por segunda vez en tres años, como vieron de cerca los Yankees cuando les tiró siete innings en blanco en el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

El manager de los Astros, AJ Hinch, dijo que sacar a Cole de un juego estaba entre las cosas más difíciles de su trabajo. Recordó un juego en Oakland cuando caminó hasta la lomita y le pidió la pelota, explicando que le gustaba más la curva del relevista que tenía listo para medirse al bateador que esperaba en el círculo de espera.

"Yo resuelvo esto", dijo Cole.

Hinch regresó al dugout para enseguida ver a Cole ponchar al bateador con una curva. Cuando Cole llegó al dugout tras terminar el inning, le dijo a su manager lo siguiente: "Yo también tiro curva".

Algunos van a cuestionar si es inteligente darle un contrato de nueve años a un pitcher de 29 años (y una cláusula para salir del mismo después de la temporada 2024). Sí, hay un riesgo.

Pero por sobre todas las cosas, lo que los Yankees hicieron es poner al mejor pitcher de todo el béisbol al frente de su rotación y posicionarse para ganar su primera Serie Mundial desde el 2009.

Cole había dicho que lo más importante para él en la agencia libre era conseguir la oportunidad de ganar. Sí, le van a dar US$324 millones. Pero es un atleta que está en el punto más alto de su carrera y la realidad es que probablemente ha podido dictar los términos de su contrato con cualquier equipo que escogiese. Así que al final del día, fueron los Yankees los que lo convencieron de que ellos eran el equipo correcto.

Creció siendo fanático de los Yankees, pero no firmó con ellos cuando lo escogieron en el Draft del 2008 tras salir de la preparatoria. Siendo un niño de 11 años, fue al Juego 7 de la Serie Mundial del 2001 entre Yankees y D-backs con un letrero que decía, "Fanático de los Yankees hoy, mañana, por siempre".

Así será.