El Sevilla golpea primero y Bono amarga la noche a Messi

Compartir en:

EFE,  España, Sevilla, 

El Sevilla ganó por 2-0 al Barcelona en la ida de las semifinales de la Copa del Rey y logró una valiosa ventaja para la vuelta tras un partido muy serio, en el que acertó ante el gol en momentos decisivos por medio del francés Jules Koundé y del croata Ivan Rakitic, y en el que el marroquí Yassine Bono le amargó la noche a Leo Messi al abortar todos sus intentos.

Frente a un Barça al que le faltó claridad arriba y mayor solidez en defensa, el Sevilla, que aún no ha encajado ningún gol en esta Copa (12-0 de balance), se adelantó en el minuto 25 con un gran gol de Koundé y, aunque el equipo culé acosó en la reanudación a su rival con intentos vanos, en parte por el gran acierto de Bono, los andaluces ampliaron su renta en una contra culminada por Rakitic a 5 del final.

Sevillistas y culés encaraban el primer asalto de un duelo etiquetado con el tópico de ‘final anticipada’, a todo o nada para intentar encarrilar el billete que les permitiría optar al segundo título de la campaña, con bajas y en ambos casos sensibles: cuatro recientes en el Barça, entre ellas la del uruguayo Ronald Araújo y sin contar las de larga duración; y otras cuatro en el Sevilla, las del argentino Lucas Ocampos y Jesús Navas las más determinantes.

Ambos llegaron a la cita, por primera vez a doble partido en esta Copa y en un Sánchez-Pizjuán desierto, sin aficionados por mor de la pandemia, en su mejor momento de forma: 7 triunfos seguidos en total los andaluces y 6 los catalanes, en su novena y decimotercera semifinal copera en lo que va de siglo, respectivamente.

Tras no salir hasta el minuto 57 frente al Betis, Messi, el gran verdugo del Sevilla al haberle hecho 37 goles en 40 partidos, volvió a formar en ataque con los galos Ousmane Dembélé y Antoine Griezmann en un once con cambios.

Además de regresar al medio campo Pedri González y el neerlandés Frenkie de Jong, Ronald Koeman apostó en defensa por Júnior Firpo en la derecha y pasó a Mingueza al centro junto a Umtiti ante la lesión de Araújo y la suplencia de Lenglet, mientras que el argentino Papu Gómez cubrió la baja del extremo Ocampos en los locales.

El partido comenzó igualado y con intensidad, como se preveía por lo que estaba en juego, con una presión alta del Barça y buscando conectar con Messi cerca del área rival y, sobre todo, sorprender por la derecha por medio de un activo Dembélé a un Sevilla que se esforzó por no perder ni el sitio ni el balón en terrenos comprometidos.

El primer aviso claro lo dio, cómo no, el astro argentino a los 11 minutos, pero no aprovechó un magnífico pase a la espalda de la zaga de Griezmann al rematar sobre la marcha con la zurda y salvar a su equipo el meta marroquí Yassine Bono, con un despeje con el pie izquierdo al más puro estilo balonmanístico.

El equilibrio persistió, con más brío ofensivo por parte visitante y una dura pugna en el medio campo entre los sevillistas Jordán, el brasileño Fernando y el exazulgrana Rakitic, apoyados por Suso y el Papu, y los barcelonistas Busquets, De Jong y Pedri, con sus laterales Júnior y Jordi Alba intentando ayudar en ataque.

El equipo de Julen Lopetegui también asustó a los de Koeman poco antes el ecuador del primer tiempo con un remate cruzado del francés Jules Koundé, incorporado al ataque, que salió ligeramente desviado después de un pase de Suso Fernández, lo que fue el preludio del posterior premio para los blancos y con el mismo protagonista.

Así, seis minutos después, en el 25, el central galo logró el 1-0 con un gran gol de un fuerte tiro, también cruzado, tras recibir un balón de Fernando, irse con un caño de Umtiti y fusilar al alemán Marc-André Ter Stegen.

Este mazazo hizo mella en el Barcelona, al que le faltó claridad y no encontró el último pase o la acción decisiva, como en un centro de Jordi Alba que paró Bono o algún intento de Messi desde lejos, y fue el Sevilla el que controló la situación e incluso Sergio Escudero, de un fuerte zurdazo en el tiempo añadido, pudo lograr el segundo, pero Ter Stegen lo evitó con un despeje magistral.

En la reanudación, el Barcelona, obligado por su marcador adverso y herido en su amor propio por sus sombras en ataque, apretó más, dominó, tuvo más el balón y buscó con mayor criterio aprovechar los puntos débiles del Sevilla, que, sin embargo, no se arredró y contragolpeó como en una acción en la que En-Nesyri se ‘durmió’.

Messi asumió sus galones y, mucho más activo ahora, trató de generarle problemas al rival con su movilidad y sus remates, como uno desde la frontal del área a los 67 minutos, tras apoyarse en Frenkie de Jong, que desvió Bono, muy seguro, como en una falta centrada con peligro por el argentino al área chica que detuvo el marroquí.

En plena ofensiva azulgrana ante un Sevilla que quizás se replegó en exceso, también por el mayor empuje del rival, y en el que Julen Lopetegui refrescó a su equipo con Rekik, Munir y Luuk de Jong, Leo Messi volvió a intentarlo, pero, tras recoger un rechace en el área grande, remató fuera demostrando que no tenía el punto de mira afinado.

Con el Barcelona volcado en pos del empate, aunque con cierta impotencia por no encontrar opciones claras de gol, el que no perdonó fue Rakitic, quien en uno de los contragolpes de su equipo aprovechó que Umtiti rompía el fuera de juego para controlar, solo, en el área y fusilar a Ter Stegen para lograr el 2-0, un gol que puede ser muy valioso y que no celebró por su pasado azulgrana.

No fue la última ocasión del choque, pues Messi, en el tiempo añadido, lanzó a la perfección una falta directa que se topó de nuevo con Bono, quien salvó de encajar al Sevilla y, de este modo, irá en tres semanas al Camp Nou con una renta a tener en cuenta.





B.Dortmund deja en el camino al Sevilla en Champions League

Compartir en:

Milenio,  Ciudad de México, Mexico, 

El Borussia Dortmund y el Sevilla empataron 2-2 en el partido de vuelta de los octavos de final; sin embargo el conjunto alemán avanzó a la siguiente ronda de Champions League, ya que el marcador global culminó 5-4.

 Ocampos lanzó el primer zapatazo desde la frontal, no habían pasado ni dos minutos, y Óscar -la gran novedad en el once- estuvo cerca de conectar una volea ganadora dentro del área. El Sevilla rondaba el gol y lo demostraban los apuros locales, que tuvieron que echar mano de Erling Haaland para achicar agua en su propio área. 

El noruego, autor de un doblete en el Sánchez-Pizjuán, permaneció en la sombra los primeros compases, incluso sufrió con impotencia un tiro de Suso al lateral de la red, pero a su primer oportunidad llevó la presa a la cazuela. Fue curioso, pero en la primera ocasión de los locales llegó el 1-0 castigando de manera cruel el esfuerzo de los nervionenses. 

Los de Lopetegui pidieron falta sobre Suso en el arranque de la jugada, pero el árbitro concedió el gol sin acudir a la pantalla. El partido se puso muy cuesta arriba, pero todavía quedaban 45 minutos para la esperanza. Ese fue el mensaje del técnico sevillista, que no dejó de aplaudir las actuaciones de sus jugadores en la primera mitad. 

En la segunda, el Sevilla terminó de morir, pero lo hizo con las botas puestas, siendo mejor que su rival y desplegando un excelente derroche de fuerza y de fe. En diez minutos todo enloqueció. Haaland marcó el 2-0 tras hacer falta a Fernando, pero el colegiado decidió pitar un penalti previo de Koundé. Bono paró el lanzamiento pero tuvo que repetirse por la posición incorrecta del meta marroquí. 

Haaland, en su segundo intento, no falló y celebró con saña el tanto, riéndose de su rival, el mismo gesto infantil que había tenido Bono con él en su primer disparo. Un despropósito que hundió casi todas las opciones del Sevilla, pero que no mató el juego de los de Lopetegui. Óscar buscó desde la lejanía recortar distancias, pero fue otro ex pepinero, en este caso En-Nesyri, quien marcó desde los 11 metros. 

De Jong fue derribado por Emre Can y el tanto aupó a los españoles, que se volcaron sobre la meta de Hitz para provocar el nerviosismo de su rival. Sin embargo, el gol llegó muy tarde en otro cabezazo de En-Nesyri. Ya en el tiempo de descuento. 

Los borussers, que sintieron el miedo en el cuerpo, han tumbado al Sevilla en total con cinco goles, cuatro de ellos de uno de los jugadores que está llamado a marcar el fútbol mundial de los próximos años: Erling Haaland. 



Barcelona remonta al Sevilla 0-3 en la Copa del Rey

Compartir en:

EFE,  España, Barcelona, 

El Barcelona remontó la eliminatoria ante el Sevilla en la prórroga y se clasificó para la final de la Copa del Rey tras vencer por 3-0 al Sevilla con goles de Ousmane Dembélé en el minuto 12, Gerard Piqué en el 94+ y ya en la prórroga de Martin Braithwaite en el 95.

El conjunto hispalense pudo sentenciar la eliminatoria en el minuto 73 cuando el resultado aún era de 1-0, pero Marc-André Ter Stegen atajó el penalti lanzado por Lucas Ocampos. Fernando fue expulsado por doble tarjeta amarilla en el 90+2.



Koeman pide a jugadores del Barça que den un paso al frente y ayuden a Messi

Compartir en:

Reuters,  España, Barcelona, 

Ronald Koeman pidió a los jugadores del Barcelona que den un paso al frente y reduzcan la dependencia de Lionel Messi en materia de goles de cara a la visita del sábado al Sevilla por la Liga española.

Messi, de 33 años, es el máximo goleador del equipo en liga esta temporada con 18 goles, seguido por Antoine Griezmann con seis, y una vez más el argentino marcó los dos primeros goles en la victoria liguera del miércoles sobre el Elche.

"Desde el principio los jugadores mayores han intentado tomar el mando, pero necesitan la ayuda de los demás. Messi lleva 18 goles y los demás atacantes llevan juntos la misma cifra", dijo Koeman en una rueda de prensa el viernes.

"Necesita ayuda de los demás. La responsabilidad debe ser de todo el equipo. Los mayores, por su personalidad y experiencia, deben ayudar a los jóvenes pero en personalidad debe verse a todo el equipo".

El Barça es cuarto en la Liga, dos puntos por delante del Sevilla, que ha jugado un partido menos.

Con el líder de la liga, el Atlético, a cinco puntos y con un partido menos, los catalanes no pueden permitirse un tropiezo en la carrera por el título.

"No estoy de acuerdo (en que sea la semana más importante de la temporada). Todos jugamos partidos importantes. Esta semana se enfrentan todos los de arriba. La presión existe para nosotros pero no menos para los demás", dijo el técnico.

"Yo sé que ser entrenador del Barça implica que siempre haya mucha presión. Si no ganas o pierdes partidos, el culpable es el entrenador. Lo acepto y asumo", dijo Koeman, antes de que su rueda de prensa se viera interrumpida por una hemorragia nasal.

El Barcelona recupera al defensa Ronald Araújo para el viaje a Andalucía. Sin embargo, no podrá contar con Miralem Pjanic, Philippe Coutinho, Sergi Roberto ni Ansu Fati.



El Villarreal resiste el acoso del Athletic

Compartir en:

EFE,  España, Castellón, Villarreal, 

El Villarreal se llevó un punto de San Mamés que le devuelve a posición europea en la tabla tras aguantar el acoso del Athletic durante buena de un partido que abrió un gol de Gerard Moreno pasado el cuarto de hora e igualó definitivamente Alex Berenguer al filo del descanso (1-1).

Un empate feliz para el conjunto amarillo, que llegaba desgastado de partido de Europa League. Y que, además de frenar al rojiblanco sobre el campo, le ha detenido también en su intento de empezar a enfilar hacia los puestos europeos en una tabla clasificatoria en la que, no obstante, los de Marcelino García Toral ganan un puesto para colocarse décimos.

Al Athletic se le fue la victoria en un cabezazo, solo, de Iñaki Williams al borde del área pequeña que detuvo Sergio Asenjo, bien colocado, en el minuto 73.

El arranque del partido fue una pelea táctica entre Marcelino, que mandó a su equipo a presionar al campo rival, y Unai Emery, aunque el técnico guipuzcoano no se encontraba en el banquillo, en el que le relevaba Imanol Idiakez, porque estaba sancionado.

A esta intensidad que buscaban los locales respondían los visitantes tratando de impedir ritmo a un partido apenas tres días después de la victoria del jueves en Salzburgo en Liga Europa, como buscando no cansarse demasiado de inicio.

Ese actitud inicial apenas si les dio a los leones un par de fuertes disparos alejados de Raúl García y Unai López. Al navarro se le fue un pelín alto el disparo y al donostiarra le respondió, firme y bien colocado, Asenjo.

A la presión rojiblanca, además, le encontraron los amarillos un flanco débil. El del pasillo del lateral izquierdo, que aprovechó Pedraza con un par de arrancadas que dieron sendos sustos a la defensa bilbaína.

El segundo, morrocotudo. Ya que por ahí llegó el primer gol del encuentro. Un balón suelto al borde del área consecuencia de la conducción de Pedraza que Gerard alojó junto con un disparo seco desde la frontal que rozó Yeray para hacérselo más difícil a Simón. El decimocuarto gol liguero del delantero catalán.

Consiguió dormir el choque el Villarreal, superior hasta el descanso a pesar de algún centro sin peligro y una vaselina de Raúl que ofreció sus dificultades al meta visitante.

Pero cuando parecía que los jugadores se iban a ir con el 0-1 al descanso, la primera aparición de enjundia de Muniain acabó en el empate a uno. El capitán buscó en profundidad a Yuri, que centró sobre la posición en el primer palo de Williams. El ariete no llegó a rematar, pero si Berenguer casi sobre la línea para marcar el 1-1.

El sexto gol liguero del navarro, ya máximo goleador en esa liga de su equipo.

Como en la primera acción de peligro fue del Athletic, una cabalgada de De Marcos bien vista por Unai López en la que el hoy lateral no consiguió controlar bien el pase de su compañero ya casi ante un atento Asenjo.

Respondió de nuevo el Villarreal, otra vez en una incorporación de Pedraza, aunque esta vez sin balón. Se lo cedió Gerard, que le pasó entre tres rivales para que disparara un poco alto.

Empezó a arreciar el dominio del Athletic como la lluvia que cayo durante el partido, pero al principio poco más que córneres sacaban los rojiblancos.

Más tarde sí que gozó de ocasiones, aunque se encontró con Asenjo. Primero un buen disparo cruzado desde la frontal de Berenguer despejado por el meta palentino, que se mantuvo concentrado a un cabezazo muy centrado de Williams, solo al borde del área pequeña, a muy buen centro de Berenguer.

Un par de intentos de Raúl antes de ser sustituido y un cabezazo de Muniain, que pareció ser desequilibrado por Foyth, dieron paso a unos minutos finales que, tras los cambios, que el Villarreal logró equilibrar las cosas sin que ocurriese nada de enjundia.



Valencia frena al Celta de Néstor Araujo

Compartir en:

Europa Press,  España, Valencia, 

El Valencia sumó tres sufridos puntos ante el Celta de Vigo (2-0) gracias a los goles de Manu Vallejo y Kevin Gameiro, ambos en el tiempo de prolongación, en un partido de la jornada 24 de LaLiga marcado por la expulsión de Rubén Blanco a media hora del final. El mexicano Néstor Araujo fue titular y disputó los 90 minutos.


En Mestalla, el Valencia no dejó escapar la oportunidad de imponerse al Celta después de minimizar a su rival en la última media hora, cuando llegó la expulsión a Rubén Blanco por derribar, fuera del área, a Maxi Gómez en una clara ocasión de gol. Los vigueses sobrevivieron con uno menos durante muchos minutos, pero acabaron hincaron la rodilla en el descuento.


El Celta tuvo que sufrir a Kang-in Lee desde los primeros compases del partido. El surcoreano fue el mejor argumento del Valencia en una primera parte plana, sin muchas ocasiones, aunque con ligero dominio local. En el bando contrario, Denis Suárez fue quien intentó llevar la batuta.


En la segunda parte el conjunto 'Che' subió una marcha más y comenzó a generar peligro por las bandas. Los de Javi Gracia encontraron el espacio con más facilidad y así propiciaron la expulsión el meta olívico. El Valencia se volcó en el campo contrario y estuvo cerca de lograr el primero en botas de Gameiro, que no conectó un centro de Kang-in Lee a cuarto de hora para el final.


El Valencia no tiró la toalla ni se conformó con el empate. A los 93 minutos, una jugada más de Kang-in Lee terminó en pies de Manu Vallejo que intentó asistir al segundo palo, pero cuyo envío acabó besando las redes sin que la pelota fuese tocada por ningún compañero. El gol tumbó al Celta. Los de Coudet, sin energías, encajaron el segundo tras una acción de Correia que culminó Gameiro en el minuto 97.


El triunfo permite levantarse al Valencia tras su última derrota en Valdebebas y pone fin a la buena dinámica de los gallegos, que acumulaban cuatro jornadas sin conocer la derrota. Ambos seguirán en mitad de la tabla, separados por dos puntos, y sin tener que mirar a la zona baja, sobre todo el equipo de la capital del Turia.



Apuestas Deportivas en Linea Betway