La surrealista exhumación de los restos de Salvador Dalí

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Un equipo médico pasó la noche de este jueves con el cadáver de Salvador Dalí en la cripta de su museo de Figueres (España) para extraer muestras de su ADN y resolver una demanda de paternidad que puede afectar a colecciones artísticas del mundo.

La exhumación de los restos del pintor surrealista se realizó con el objetivo de obtener muestras de los dientes y de huesos largos, que pueden tener material genético no dañado por los líquidos usados en el embalsamamiento del artista tras su muerte, hace 28 años.

Los forenses y la Fundación Gala-Dalí, gestora del museo y del patrimonio del artista, avisaron antes que se trataría de un proceso complicado en el que debería retirarse un lápida de mármol de una tonelada y media sobre que cubre la tumba. Este viernes habrá una conferencia sobre la intervención.

El objetivo de estos exámenes es resolver una demanda de paternidad que los tribunales españoles juzgarán el 18 de septiembre. Pilar Abel asegura que Dalí tuvo una aventura con su madre, empleada doméstica en casa de una familia amiga del pintor, y que ella nació en 1956 como fruto de esa relación.

Enrique Blánquez, abogado de Pilar Abel, estuvo en el proceso en representación de su cliente. Las medidas de seguridad en torno a la operación eran extremas para evitar que se filtrasen imágenes del cadáver. Las pruebas se practicaron una vez cerrado el museo y toda el área se cubrió con tiendas para evitar fotografías con drones.

Si Abel ganara la demanda, se prevé un terremoto sobre el legado del pintor que podría tener eco en obras repartidas en varias colecciones. "El único resultado inmediato es que mi cliente podría usar el apellido Dalí e inscribirse como hija del pintor en el Registro Civil", dijo Blánquez a EL UNIVERSAL.

Pero inmediatamente se abriría la puerta a una segunda demanda, en la que Pilar Abel podría reclamar una parte de la herencia del artista, cuyo valor es incalculable, pues tan sólo los derechos de autor y de explotación podrían rondar los 300 millones de euros. Dalí cedió todo su patrimonio al Estado español, que lo maneja mediante la Fundación Gala-Dalí.

"A Pilar le correspondería la herencia legítima, que en Cataluña (comunidad autónoma a la que pertenece Figueres) es de 25% del total de los bienes", explica Blánquez, "No sabemos aún qué pasos tomaremos si se reconoce la filiación. Es decisión de mi clienta".




Exhumarán restos de Salvador Dalí por demanda de paternidad

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La demanda presentada por Pilar Abel Martínez nacida en Figueres en 1956, alega que fue fruto de una relación que mantuvo su madre con el pintor catalán, a quien conoció en Cadaqués, Girona cuando trabajaba como empleada de una familia que pasaba temporadas en esa población.

En la demanda argumenta que en varias ocasiones la madre de Pilar Abel le dijo que su padre era Salvador Dalí y en la documentación se incluye un acta notarial de una cuidadora de la madre reconociendo también que le había relatado que en su juventud mantuvo una relación sentimental oculta con el pintor, además Pilar Abel dijo que se ha sometido a dos pruebas de paternidad, pero que nunca le han entregado los resultados.

La magistrada María del Mar Crespo una juez de Madrid ha ordenado la exhumación del cadáver del pintor Salvador Dalí y la obtención de muestras de su cuerpo sepultado en el Teatro-Museo Dalí de Figueres, para la práctica de la prueba biológica que realizará el Instituto Nacional de Toxicología que determinará si es o no hija del pintor quien falleciera el 23 de enero de 1989.

El equipo jurídico de la Fundación Gala Dalí junto con el despacho Roca Junyent, trabajan en coordinación con la Abogacía del Estado, ya que la demanda de paternidad se dirige también contra el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas como herederos legales del pintor.

Pilar Abel quién es pitonisa dice "Quiero saber quién soy. El ADN dirá la verdad".

La madre de Pilar, Antonia Martínez de Haro, tenía 16 años cuando comenzó a trabajar para un par de familias de Cadaqués. Allí se establecieron Dalí y Gala cuando la pareja regresó de Nueva York, a principios de los años 50. Antonia conoció a Dalí cuando tenía 25 años en el año 1955. La joven y el genio aparentemente 'Vivieron un amor clandestino', asegura Pilar. Cuando supo que estaba embarazada, Antonia buscó marido en un chico de 29 años, Juan, que le dio sus apellidos a la recién nacida.

Antonia y Juan tuvieron otra hija, Pepi, que falleció hace unos años. Ahora Pilar, sola y sin dinero, debe seguir con un proceso judicial que si termina a su favor, podría convertirla en millonaria. Aunque dice que nada de esto lo hace por dinero, lo cierto es que si el juez decide que Dalí era el padre de Abel, a ella le correspondería el 25 por ciento de la herencia.