Avión de la Segunda Guerra Mundial ameriza de emergencia frente a turistas

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Milenio,  Estados Unidos, Florida, Orlando, 

En las últimas horas ha estado circulando un video viral que muestra a un bombardero restaurado de la Segunda Guerra Mundial que realizó un amerizaje (aterrizaje acuático) de emergencia a orillas de la Base de la Fuerza Espacial Patrick, en Florida, mientras participaba en un espectáculo aéreo. 

El incidente ocurrió durante el Salón Aéreo de Cocoa Beach del 17 de abril, cuando el avión Grumman TBM Avenger sufrió un problema mecánico que obligó al piloto a amerizar muy cerca de una playa llena de turistas.

Melanie Schrader, una mujer que se encontraba en la playa en ese momento, capturó en video al avión tratando de evitar grandes grupos de personas mientras el sonido del motor advertía de su llegada y aproximación. 


Como se puede ver en las imágenes, el piloto parecía tener el control de la aeronave, a la que logró aterrizar suavemente en la superficie del agua. Según la cadena CNN, la única persona a bordo del avión era el piloto, quien inicialmente trató de llegar a la Base de la Fuerza Espacial Patrick, donde se estaba llevando a cabo el espectáculo aéreo. 


Finalmente, el aviador cambió de opinión y decidió descender en el agua para evitar pasar por encima de edificios y de la carretera de Florida State Road A1A. Tanto el piloto como los turistas resultaron ilesos. 

"La mayoría de ustedes saben que nuestro TBM Avenger se vio obligado a aterrizar debido a una falla en el motor. La buena noticia es que el piloto está bien. La no tan buena noticia es que puede llevar varios años reconstruir el Avenger", escribió la cuenta del Comando Aéreo Valiant en Facebook.






Un hombre de 100 años es juzgado en Alemania por crímenes nazis

Se le acusa de ser cómplice en el asesinato de judíos en campos de concentración

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Cadena Noticias,  Germany, Berlin, Berlin, 

Josef Schutz fue un guardia de un campo de concentración en la década de 1940 durante la Alemania Nazi de la Segunda Guerra Mundial, ahora casi 80 años después será enjuiciado por un tribunal por el delito de complicidad en la muerte de 3 mil 518 prisioneros en la etapa conocida como el Holocausto.

El imputado trabajó bajo el régimen de Adolf Hitler entre 1942 a 1945 cuando tenía la edad de 21 años y su papel era resguardar los campos donde fueron asesinados opositores políticos, judíos y homosexuales.

En esta semana se inicio el juicio contra Schutz, ahora con 100 años de edad y con la necesidad de un andador para desplazarse, al llegar al tribunal se pidió cubrir su rostro ante la prensa expectante.

El hombre logró comunicarse con el juez sobre su estatus actual, sin embargo se negó a hablar sobre los hechos de los cuales se acusa, algo que molestó a algunos presentes, pues argumentan que tras la negativa a esclarecer el delito, automáticamente rechaza la posibilidad de pedir perdón por el Holocausto.

Medios internacionales aclaran de que encontrarlo culpable, recibiría una condena de 3 años en prisión, pero realmente su encarcelamiento sería simbólico debido su avanzada edad.

*Con información obtenida de AFP

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Muere a los 103 años Vera Lynn, la ''novia de las Fuerzas Armadas'' británicas

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EFE,  Reino Unido, London, 

La cantante Vera Lynn, muy querida por sus actuaciones para las tropas británicas durante la Segunda Guerra Mundial y apodada "la novia de la Fuerzas Armadas", ha muerto a los 103 años de edad, informó este jueves su familia en un comunicado.

La artista, recordada por temas como "We will meet again" o "The white cliffs of Dover", vivía en la localidad de Ditchling, al este del condado inglés de Sussex, y falleció "acompañada por sus familiares más cercanos", explicó la nota.

En una de sus últimas apariciones públicas, Lynn aprovechó el 75 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), celebrado el pasado 8 de mayo, para recordar a los "valientes chicos que se sacrificaron por nosotros".

"Mis canciones recordaban a los chicos por lo que realmente estaban luchando. Por cosas personales y queridas, en vez de por ideologías y teorías", dijo la cantante, quien visitó varias veces a las tropas en los frentes de batalla en Europa, India, Egipto o Burma.

Antes de cumplir 103 años el pasado 20 de marzo, Lynn también instó al pueblo británico a "redescubrir el mismo espíritu" que "nos ayudó" a sobrevivir durante la contienda mundial para aplicarlo ahora a la crisis provocada por la pandemia del coronavirus.

Incluso la reina Isabel II tomó nota de ese mensaje y, en un discurso dirigido a la nación al comienzo del confinamiento, citó la canción "We will meet again" ("Volveremos a encontrarnos") para animar a la ciudadanía a sobrellevar la separación de familias y amigos.

Después del conflicto armado, Lynn, nacida en el este de Londres, siguió haciendo cine y televisión, al tiempo que se mantuvo como una férrea defensora de los veteranos de guerra.

"Dejaron sus familias y hogares para luchar por nuestra libertad y muchos perdieron sus vidas tratando de proteger nuestras vidas y libertades", recordó el pasado mayo, cuando se convirtió, además, en la cantante más longeva con un álbum entre los 40 principales del Reino Unido.

Su disco de cien grandes éxitos llegó hasta el puesto trigésimo de la lista, impulsado por las celebraciones del 75 aniversario del Día de la Victoria.

En reconocimiento a su trabajo artístico y humanitario, Isabel II le concedió el título de Oficial de la Orden del Imperio Británico en 1969 y Dama Comandante en 1975, con el que se ganó el tratamiento de "dame", el equivalente femenino del "sir".



BM: El virus llevará al mundo a la mayor crisis desde la II Guerra Mundial

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EFE,  Ciudad de México, Mexico, 

 El Banco Mundial alertó este lunes de la enorme magnitud de la crisis provocada por la pandemia del coronavirus, que llevará a la economía global a un caída del 5,2 % este año, algo no visto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945, como consecuencia del "rápido y enorme" golpe provocado por el impacto de la COVID-19.

El banco advirtió que nunca antes tantos países habían entrado en recesión a la vez, ni siquiera durante la Gran Depresión de 1930 y tras las dos Guerras Mundiales del pasado siglo. "Estas son unas perspectivas profundamente aleccionadoras, con una crisis que probablemente dejará cicatrices duraderas y planteará gigantes desafíos globales", dijo Ceyla Pazarbasioglu, vicepresidenta de Crecimiento Equitativo del BM, en una conferencia telefónica. Para 2021 se prevé un modesto repunte del 4,2 %, pero sujeto a la elevada incertidumbre actual. Los ingresos per cápita se prevé que desciendan un 3,6% a nivel global, lo que supondrá que entre 70 y 100 millones de personas puedan quedar por debajo del umbral de la extrema pobreza (menos de 1,90 dólares al día) Las previsiones del BM son más pesimistas que las avanzadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril, cuando estimó una contracción global del 3 %. No obstante, la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, ha adelantado ya que sus nuevos cálculos, que está revisto sean divulgados el 24 de junio, "muy probablemente" muestren una mayor caída de la esperada hace dos meses. Todas las regiones del mundo caerán en abruptas recesiones, excepto Asia, que crecerá un 0,5 %, aupada por la recuperación en la segunda mitad del año de China, con una tasa de crecimiento estimada del 1 %, aunque el registro económico del gigante asiático de este año será el más bajo en 45 años. Frente a esto, Latinoamérica será la región con un desplome más pronunciado, del 7,2 %, el mayor en más de dos décadas: Brasil se prevé que se contraiga un 8 % este año, México un 7,5 % y Argentina un 7,3 %. Las otras tres grandes economías regionales, y que habían tirado del crecimiento en los últimos años, también sufrirán notables recesiones en 2020: Colombia, -4,9 %; Chile, -4,3 %, y Perú, -12 %. Asimismo, en Centroamérica la actividad económica caerá un 3,6 % debido a las restricciones de movilidad, las menores remesas y la caída en la llegada de turistas, así como por los precios más bajos de los productos agrícolas. Estados Unidos, por su parte, se contraerá un 6,1 % este año y la zona euro un 9,1 %, según el reporte de la principal institución de desarrollo mundial. Estas previsiones se enmarcan en un escenario de repliegue de la pandemia que permite el levantamiento de las medidas de reclusión y restricción de la movilidad a mediados de año en las economías avanzadas y un poco más tarde, por lo que podrían variar notablemente en el futuro. "El actual episodio de crisis ya ha mostrado la revisión a la baja más abrupta y rápida desde que se tienen registros. Si el pasado sirve de guía, puede haber mayores reducciones en las previsiones en el futuro, lo que significa que las autoridades deben estar preparadas para desplegar medidas adicionales para apoyar la actividad", agregó Ayhan Kose, director del informe de Perspectivas del Banco Mundial. Por último, hizo sonar las alarmas sobre el escaso margen de maniobra de las economías emergentes comparado con la Gran Recesión de 2008-2010. "En la última recesión global, en 2009, muchos emergentes fueron capaces de implementar grandes paquetes de respuesta fiscal y monetaria. Hoy, en cambio, están peor preparados para capear una caída de la economía mundial y deben lidiar, a la par, con una crisis sanitaria severa", subrayó Kose. 



"Una explosión como mil relámpagos"

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El Universal,  Ciudad de México, Mexico, 

Como si hubieran caído mil relámpagos al mismo tiempo, una luz blanca llenó los ojos del pequeño Yasuaki Yamashita. Su madre lo jaló al suelo y lo protegió con su cuerpo; entonces se escuchó el estruendo de una enorme explosión y, de repente, Nagasaki se quedó en silencio total.

En punto de las 11:02 horas, el jueves 9 de agosto de 1945 Estados Unidos detonó en la ciudad japonesa una bomba atómica bajo el nombre clave de Fatman, marcando así el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Cuando Yasuaki y su madre abrieron los ojos, vieron que las puertas, el tejado y las ventanas de la casa habían desaparecido. Gateando, el niño de seis años llegó junto con su mamá a un refugio subterráneo en el que ya se encontraba su hermana, quien estaba privada en llanto.

"Minutos más tarde, salimos y vimos que la cabeza de mi hermana estaba cubierta de pequeños pedazos de vidrio, se estaba desangrando. Mi mamá, con mucho cuidado, la limpió, y después corrimos los tres a un refugio en la montaña", cuenta Yasuaki a EL UNIVERSAL, y recuerda que desde la cima de la colina en donde solía ir a cazar cigarras y libélulas con sus amigos vio la ciudad arder.

Los vecinos que se reunieron en el refugio junto con la familia Yamashita habían escuchado que tres días antes una bomba había golpeado con gran intensidad a Hiroshima, pero no sabían nada más.

Antes del estallido en Nagasaki, las sirenas de alarma habían sonado varias veces para alertar a la población sobre la posibilidad de un ataque, ya que las autoridades habían identificado a un avión desconocido que sobrevolaba el lugar.

Sin embargo, como la mayoría de los bombardeos eran esporádicos y ocurrían por la noche, casi nadie prestó atención. Entonces la muerte cayó del cielo por sorpresa y el horizonte se pintó de rojo y el ambiente se llenó de llanto durante días y noches.

El padre de Yasuaki, quien laboraba en una empresa dedicada a la construcción de barcos de guerra, estaba trabajando cuando cayó la bomba. Llegó al refugio y se reunió con su familia, pero fue convocado por la ciudad para recoger los cadáveres que a diario se levantaban y murió dos o tres días después, víctima, sin saberlo, de la radiación.

Tras 74 años, Yasuaki recuerda una infancia marcada por la latente amenaza de un ataque aéreo. A pesar de su corta edad y de que le resultaba difícil comprender las implicaciones de la guerra, sabía que sus hermanos mayores estaban al servicio del ejército y que su madre entrenaba a diario con la lanza de bambú para poder protegerlo.

"No teníamos una vida tranquila o feliz, no estábamos juntos. Daba un miedo terrible nada más de escuchar a los aviones que venían, nada más el ruido me hacía sentir un miedo espantoso. Mi mamá me decía que estuviera tranquilo, que no iba a pasar nada y me abrazaba para calmarme", dice.

Una de las escenas que lo marcó fue ver cómo uno de los niños con los que solía jugar llegó al refugio con la espalda totalmente destrozada por una quemadura. Como no había médicos ni enfermeras, la madre del menor lo curaba con el poco aceite de cocina que podía encontrar. Pero no fue suficiente. Pasado dos días su amigo murió por la infección.

"Nadie hacía nada ni decía nada. Seguramente estábamos en un estado de shock, pero yo no escuché a nadie decir nada durante días. El problema vino cuando empezaron a faltar los alimentos y nosotros sufríamos mucha hambre. Queríamos comer lo que sea, hierbas u hojas de árbol, pero no podíamos encontrar nada", narra.

Desesperada porque sus hijos no murieran, la señora Yamashita los llevó a un campo agrícola con sus parientes, donde creyó que habría más esperanza. Para ello, recuerda Yasuaki, tuvieron que cruzar el centro de la ciudad que había sido devastado: "Vimos muchísimos cadáveres en las calles. Era un campo completamente quemado. Negro. Y la gente que no había muerto estaba caminando como fantasmas. Era un horror".

La comida y la suerte no los acompañaron por mucho y pronto tuvieron que regresar a Nagasaki para sobrevivir y rehacer su vida después de la rendición de Japón y durante los años de la posguerra.

"No podíamos quejarnos, teníamos que hacer un esfuerzo para salir adelante. Entonces el dinero ya no servía para nada, si uno quería comer una papa tenía que cambiarla por un objeto valioso, como telas o kimonos".

Los años que siguieron en la vida de Yasuaki fueron difíciles, pero pudo terminar sus estudios y seguir adelante. No obstante, el sufrimiento que trajo la bomba al pueblo japonés no se detuvo tras el estallido o con la hambruna, sino que debido a la falta de información sobre la radiación que había contaminado el terreno, muchas personas que se habían salvado y que estaban aparentemente sanas, comenzaron a morir.

Entonces, afirma Yasuaki, los ciudadanos de otros sitios de la isla asiática comenzaron a discriminar a los sobrevivientes: "Eso nos llevó a ocultarnos, a callar por miedo, por la tremenda discriminación. Mucha gente se suicidó porque no pudo más. El gobierno informó de la radiactividad hasta 1954, porque Estados Unidos había prohibido rotundamente hablar de la bomba atómica".

El mismo Yasuaki fue víctima de la radicación cuando consiguió su primer empleo. Sus síntomas eran anemia y esporádicas hemorragias, pero nadie podía encontrar el porqué de su problema.

No fue sino hasta que se empleó en el hospital de los sobrevivientes de la bomba atómica que comenzó a relacionar la explosión con su estado de salud. Ahí, Yasuaki vio cómo el lastre de la radiación se cobró las vidas de cientos de personas que enfermaron de cáncer y, con mucho pesar, se sintió identificado y muy cercano a la muerte.

"Estoy seguro de que voy a morir -pensaba- no estoy seguro cuándo, pero sé que voy a morir. Tal vez mañana o pasado mañana, o en un año... entonces para mí era mucho sufrimiento, la discriminación me afectaba muchísimo y no podía seguir trabajando más ahí".

Yasuaki anhelaba huir, salir de Japón y encontrarse a salvo en un sitio donde nadie supiera que era sobreviviente. México apareció en su mapa y lo atrajo a través de la música del trío Los Panchos, las zonas arqueológicas y el idioma. Renunció a su trabajo y viajó al país. Hoy radica en San Miguel de Allende.

Aquí, menciona, se sintió protegido, ayudado y alejado del dolor. Formó una familia y rehízo su vida. "Después de la explosión, creímos que nada volvería a crecer en ese campo negro, pero un año después nos sorprendimos: todo se llenó de flores blancas y entonces nosotros nos llenamos también de esperanza".