No responden llamadas en sector salud por coronavirus: tijuanenses

Compartir en:

Cadena Noticias,  Mexico, Baja California, Tijuana, 

Ex alumnos del Instituto México de Tijuana difundieron un comunicado en redes sociales, de apoyo a un compañero, Hugo Martín del Campo, afectado por coronavirus, sin embargo, llama la atención que se quejan porque las autoridades de salud nunca atendieron la llamada telefónica de su familia para reportar el caso y que fuera atendido.

El mensaje dice: “Hugo Martín del Campo, estamos contigo en tu batalla contra el Covid 19. Tus compañeros del Instituto México, de la generación 1970-1981, te deseamos la mejor de las recuperaciones del terrible coronavirus que padeces desde hace 15 días y cuya terrible convalecencia has tenido que llevar, en estricta cuarentena, desde la reclusión de tu hogar, acatando todas las instrucciones médicas y afortunadamente sin contagiar a nadie.

“Sabemos que no aparece tu caso en ninguna estadística oficial, ya que nunca te contestaron las múltiples llamadas que hiciste al sector salud”, acusan.

Hugo Martín del Campo superó ya dificultades para respirar y sus ex compañeros le desean una pronta recuperación.





IMSS contrató a 17 mil por Covid y ninguno es especialista, no hay suficientes

Compartir en:

El Universal,  Ciudad de México, Mexico, 

De los 17 mil profesionales de la salud que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) contrató para atender la epidemia de Covid-19, ninguno es médico especialista.

Arturo Olivares Cerda, secretario General del Comité Ejecutivo del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), dijo en entrevista con EL UNIVERSAL que, a pesar de que se emitió una convocatoria para reclutar epidemiólogos, infectólogos, neumólogos, geriatras, otorrinolaringólogos, así como especialistas en terapia intensiva, pediatría y urgencias, en el país no hay suficientes.

"No hemos contratado por la carencia que hay en el mercado. Se lanzó la convocatoria, pero no hay en México, no existe el suficiente número", aseguró.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el país cuenta con 1.23 médicos especialistas por cada 100 mil habitantes.

Olivares Cerda detalló que ante el déficit, el IMSS lanzó una nueva convocatoria para contratar a médicos residentes.

La mayoría de trabajadores que se integraron al instituto son enfermeras, médicos generales, personal de limpieza y almacén, dijo.



Tras 10 años de malgastos, los servicios de salud intentan enfrentar Covid-19

Compartir en:

El Universal,  Ciudad de México, Mexico, 

Los sistemas de salud de los estados que ahora hacen frente al Covid-19 entre grandes carencias como falta de insumos, poco personal e insuficiente infraestructura, arrastran un historial de malas prácticas en el manejo de los recursos públicos destinados a la atención de la salud.

En una década, las 32 entidades del país malgastaron parte del dinero que debía destinarse a servicios de salud, en bonos de fin de año y comisiones sindicales que no estaban presupuestadas, en pagos a médicos fantasma, en compras de medicamentos con sobrecosto y material de curación caduco, entre otras irregularidades.

La información presentada en este reportaje se desprende de una revisión hecha a los informes de fiscalización que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha practicado a los recursos que la Federación les ha transferido a los estados a través del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA) en 10 años (2009-2018).

Los recursos del FASSA son para que las entidades federativas presten servicios de salud a la población que no cuenta con empleo formal o no está incorporada en algún régimen de seguridad social. Este fondo está estrechamente ligado con el Seguro Popular, ya que comparten infraestructura, medicamento y personal médico.

En 10 años, la ASF ha hecho observaciones por irregularidades en la forma en que los estados gastaron 41 mil 895.3 millones de pesos de este fondo. Las recuperaciones que se lograron durante el transcurso de las revisiones y hasta la elaboración del informe final de auditoría, fueron apenas de 6% de lo observado.

No comprueban inversiones. En 2018, las 32 entidades del país recibieron más de 95 mil millones de pesos del FASSA; sin embargo, tras las auditorías realizadas, la ASF encontró irregularidades por 4 mil 935.2 millones de pesos. Estos recursos servirían para contratar a unos 142 mil médicos especialistas [cada uno con un salario de 34 mil 755 pesos] en este contexto de pandemia.

En la revisión de la última cuenta pública de 2018, los auditores alertaron sobre pagos por 80.3 millones de pesos a personal médico que no logró ser encontrado en sus centros de trabajo en Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Estado de México, Michoacán, Tabasco y Zacatecas.

La anomalía más recurrente ese año fue que los estados no comprobaron en qué gastaron 2 mil 155.8 millones de pesos, al carecer de documentación que amparara las compras. Esto representó 43.7% del monto observado.

Otra falla repetitiva que se presentó en 21 entidades fue que los gobiernos hicieron pagos excedentes o no autorizados en sueldos, prestaciones o estímulos y contrataron especialistas que no acreditan el perfil académico con ningún documento.

También es común que se realicen pagos al personal de honorarios sin tener evidencia de los contratos que amparen relación laboral y el pago por obras que no se ejecutan, servicios que no se realizan o compren medicamentos no incluidos en el cuadro básico. Esto último alcanzó observaciones por 141.6 millones de pesos en 2018.

Judith Senyacen Méndez, coordinadora de Salud y Finanzas Públicas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), explica que la importancia de los recursos del FASSA es que al complementarse con el Seguro Popular, van enfocados a garantizar atención médica a la población sin seguridad social.

El problema, explica, es que, como lo ha documentado la ASF, los recursos se usan en su mayoría para el pago de nómina, en vez de medicamentos o infraestructura. Una de las recomendaciones que han hecho desde el CIEP es contar con herramientas para asegurar que los recursos lleguen a su destino.

La investigadora aclara que aunque la bolsa de recursos para la atención de la salud ha aumentado, esto no se refleja en mejoras porque la población atendida por el Seguro Popular también va en aumento y hay necesidades de salud cada vez más caras.

Incluso, dice, si esos recursos se hubiesen aplicado para lo que estaban destinados, tampoco eso hubiese garantizado que contáramos con hospitales consolidados para hacerle frente a la pandemia, porque el problema principal radica en que el presupuesto destinado a salud es insuficiente.

"Sí depende mucho de que se gaste bien, pero si no gastas lo suficiente no vas a lograr alcanzar tu cobertura… lo que está poniendo en evidencia la pandemia es la brecha que existía no sólo en operación del sistema, sino en temas presupuestario", destaca.

Anomalías en compra de medicinas. Aunque uno de los objetivos del FASSA es prevenir enfermedades y garantizar el abasto y entrega de medicamentos, esto no se ha cumplido totalmente, se desprende de las observaciones que la ASF ha hecho a las 32 entidades del país. Desde 2010 el órgano fiscalizador alertó que los gobiernos estatales compraban medicamento y material de curación con sobreprecio y carecían de un eficaz programa de adquisiciones, lo que se ve reflejado en un deficiente abasto de medicinas.

En 2010, al revisar los medicamentos que las farmacias de las unidades de salud prescribieron en las 4 mil 758 recetas que integraron la muestra de auditoría de ese año, sólo dos mil 283 se surtieron en su totalidad, en mil 850 el surtimiento fue incompleto y en 625 no fue posible comprobarlo. Tampoco llevan un control de los medicamentos en sus almacenes.

En 2011 se detectó que la falta de inventarios generaba medicamentos caducos, próximos a caducar, de lento o nulo movimiento. En 2013, los estados destinaron 80.8% del total del fondo en salud para cubrir el gasto en servicios personales, 10.1% en gastos de operación y sólo 4% para adquirir medicamentos, material de curación y otros insumos médicos.

"Esto limita la capacidad de respuesta del sistema de Salud para hacer frente a los retos en surtimiento de medicamentos, lo que repercute en la prestación del servicio de la población más vulnerable e impacta en su economía", dictaminó la ASF.

De 2014 a 2018 la Auditoría Superior de la Federación denunció que los procesos de licitación o adjudicación de los medicamentos o material de curación no se realizan conforme a la norma y que los contratos y pedidos se formalizan inadecuadamente.

Despilfarro. Una observación recurrente desde 2009 tiene que ver con recursos ejercidos en costear acciones que no se vinculan con los objetivos del fondo. Ese año, la ASF encontró que los estados destinaron 800 millones, principalmente en subsidios a organismos descentralizados, asociaciones civiles y secciones sindicales.

En 2010 el monto de irregularidades por recursos destinados a conceptos distintos a los objetivos del fondo bajó a 500.7 millones y aunque esa observación sigue siendo frecuente, en la última revisión, bajó a 257.7 millones.

En 2010 los estados de Guerrero, Morelos, Querétaro y Yucatán usaron indebidamente los recursos del FASSA para pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y subsidiar vales de despensa a los trabajadores por 38 millones de pesos.

Los pagos sin autorización al personal comisionado al sindicato de salud y a otras dependencias también fueron frecuentes entre 2010 y 2017.

En 2013, un total de mil 916.3 millones de pesos otorgados a Chiapas, Chihuahua, Hidalgo, Jalisco, Sinaloa, Sonora y Veracruz, entre otros, fueron transferidos a otras cuentas distintas al fondo sin que los estados pudieran acreditar su destino.

Chiapas, Oaxaca y Edomex, en la mira. En la Cuenta Pública de 2018, Oaxaca y Chiapas fueron las entidades con el mayor monto observado con mil 446.3 y mil 68.1 millones de pesos, respectivamente: "Es fundamental que dichas entidades fortalezcan el control de los recursos del fondo, a fin de lograr las metas", recomendó la ASF.

En Oaxaca se dictaminó un posible daño al erario por mil 324.6 millones de pesos tras no acreditar que fuesen destinados a los objetivos del FASSA.

En Chiapas la ASF encontró en 2018 un posible daño al erario por mil millones de pesos por recursos que fueron transferidos a cuentas bancarias de otros programas y pidió aclarar los pagos a 44 trabajadores que no fueron identificados en sus centros de trabajo. En el Estado de México en 2017 la ASF calculó un daño al erario de 854.3 millones de pesos por recursos no ejercidos o no reintegrados a la Federación y 17.3 millones por pagos a personal que no acreditó el perfil académico para su puesto.

También, la ASF hizo observaciones por 34.1 millones de pesos por pagar desde la cuenta bancaria del FASSA recursos superiores a lo establecido en la suficiencia presupuestal para liquidar un contrato de adquisiciones.



Retan a Gatell y al director del IMSS a trabajar con equipo que dan a médicos

Compartir en:

El Universal,  Ciudad de México, Mexico, 

La bancada del PRD retó al subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell y el director del IMSS, Zoé Robledo, a demostrar que el personal médico cuenta con equipo y protección necesarias para tratar el coronavirus "y que intuben un enfermo de coronavirus con el equipo que ellos proporcionan".

La diputada perredista Mónica Bautista lamentó que la insuficiencia de material médico y de protección personal ya esté demostrada con el fallecimiento de 10 médicos víctimas de coronavirus y 329 contagiados con la enfermedad, según los mismos reportes oficiales.

Por eso responsabilizó al gobierno federal y al titular del IMSS de los fallecimientos y los contagios de médicos, enfermeras y personal sanitario, a quienes no se les protege para que puedan realizar su trabajo en condiciones seguras.

En tanto, los directores de los hospitales regionales del Seguro Social son corresponsables de esos decesos y contagios del personal a su cargo, por solapar y apoyar las indicaciones de los titulares de salud, consideró la diputada federal.

En todo caso el argumento que utilizan López-Gatell y Robledo, respecto a que según la Organización Mundial de Salud (OMS) no son necesarios overoles desechables anti-epidemia y cubre bocas N95 en realidad –expuso- es para escatimar recursos por encima de valorar la vida del personal que se enfrenta a diario al virus del Covid-19.

Por todo ello Bautista Rodríguez invitó a los dos directivos que hagan una demostración y que intuben un enfermo de coronavirus con el equipo que proporcionan y que es –en el mejor de los casos y un juego por semana- bata, gorro, googles, cubrebocas, y botas desechables.

Por eso es que algunos médicos han tenido que comprarse equipo, con costo de 200 hasta mil 500 pesos, pero deben usar uno por turno o cada que entran a las áreas de aislamiento de enfermos con covid-19.

En tanto, los cubrebocas azules que les proporcionan sólo funcionan dos horas y son para partículas y no protegen de virus, recordó.

Con ese escaso equipo el personal está desprotegido, pues las personas contagiadas de covid-19 expulsan partículas milimétricas de secreciones por la boca "y cuando estos son intubados los médicos prácticamente entran en la boca de los pacientes y quedan expuestos al rocío de la exudación, lo que resulta altamente peligroso para las y los trabajadores de la salud, por lo que ya está cobrando vidas".

Advierten riesgos para Fase 3

En tanto, la también diputada del PRD, Mónica Almeida, advirtió que en campaña los 43 estudiantes de Ayotzinapa fueron muchos y sirvieron a este gobierno, pero ahora miles le parecen pocos.

"Estamos viendo que 43 muertos son muchos cuando los usas para hacer campaña, pero miles son pocas cuando se es gobierno", advirtió.

El legislador del PRD, Antonio Ortega Martínez, demandó en tanto que ante la inminente declaratoria de Fase 3 o "máximo contagio" de coronavirus el gobierno tome decisiones a tiempo para reducir los efectos de la pandemia.

"Esperamos que el gobierno haya aprendido la lección y no volver retrasar la toma de medidas precautorias" a las que se resistió en la fase uno y dos, consideró.

Previó que haya "un fenómeno de saqueo masivo, de violencia acompañada de robos y especulación" ante el hambre que pudiera enfrentar un sector muy importante de la población.

Recordó que la fase 3 implica aislamiento social; confinamiento obligatorio de las y los ciudadanos y sus familias, con la intervención de la fuerza pública y el Ejército para llamar a la gente a permanecer en sus domicilios y, en algunos casos, se podrá multar económica y administrativamente, hasta con sanciones de cárcel.

"Eso pondrá a prueba a nuestro sistema de salud y ver si resiste o se colapsa ante el crecimiento exponencial de infectados por la pandemia que –según estimaciones del subsecretario López Gatell- podría llegar a unas 175 mil a 300 mil personas, en el mejor de los escenarios; mientras que en el peor, 1.2 millones de no haberse aplicado ninguna medida".



Por falta de insumos, muere en ISSSTE paciente que tenía Covid-19

Compartir en:

El Universal,  Ciudad de México, Mexico, 

Debido a la falta de medicamentos y material de protección para atender a los pacientes contagiados por coronavirus en el Hospital Regional Primero de Octubre del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), falleció una persona y otros dos dependientes resultaron positivos, entre ellos un doctor, quien se encuentra en terapia intensiva, informó personal médico.

Los encargados del hospital, dieron a conocer que actualmente alberga a 28 pacientes con Covid-19, de los cuales 16 están en el cuarto piso, ocho en terapia intensiva, y cuatro en el área de urgencias de adultos mayores; de acuerdo con personal del nosocomio, el número de pacientes ha aumentado gradualmente en esta semana, debido a que no se han implementado las medidas de protección adecuadas, lo que originó que el lugar sea un foco de infección.

Por tal motivo, el personal médico asegura que se están contagiando del virus, pues no han dejado en ningún momento de ejercer su labor. Como lo hizo el enfermero Miguel Ángel, quien no se apartó de su trabajo, sino hasta que la muerte se lo impidió, pues murió luego de contraer el covid-19.

Esto ha originado que parte de los trabajadores se organizaran para dialogar con los encargados del hospital, pero debido a que no les han hecho caso, amagaron con parar labores este lunes.

Aseguran que bloquearan la avenida Politécnico, sobre la cual se encuentra el nosocomio, para exigir a las autoridades administrativas la entrega de insumos, como cubrebocas y que garanticen la entrega medicinas, para evitar que el estado de salud de los pacientes de coronavirus que se encuentren en terapia intensiva empeoren o que incluso lleguen a fallecer.

A pesar de este panorama las autoridades del ISSSTE ya perfilan al nosocomio como sede para la hospitalización de personas que den positivo de Coronavirus, pues iniciaron el traslado de otros pacientes a diferentes hospitales.

Pero no sólo el personal se ha visto afectado por la falta de medicamentos y material de protección, también los derechohabientes, pues de los casos que se han tratado en el hospital, ya han muerto tres personas, aunque según enfermeros consultados por EL UNIVERSAL, solamente se les está dando una "oxigenoterpaia", ya que no tienen cloroquina, azitromicina, zinc retrovirales, cubrebocas N95 , caretas, cubos para intubación, trajes impermeables, guantes de nitrilo, entre otras cosas que son esenciales para atender a las personas graves con problemas respiratorios.

Uno de los pacientes que se encuentra en terapia intensiva por Covid-19, es un doctor del mismo hospital que se infectó al atender a los pacientes con esa enfermedad. Para mantenerlo con vida, su familia ha comprado los medicamentos, que por ley deberían de ser proporcionados por el ISSSTE.



''algunos hemos seguido tutoriales para hacernos caretas de acrílico''

Compartir en:

El Universal,  Ciudad de México, Mexico, 

En la primera línea de batalla contra el Covid-19, médicos y enfermeros del IMSS, adscritos a las unidades donde se han registrado contagios, claman: "nos mandan a la guerra sin fusil", "no tenemos equipo de protección", "no se cumplen protocolos", "hacemos lo que podemos".

Personal del IMSS, que pidió discreción sobre su identidad, narra a EL UNIVERSAL la situación que enfrenta en el día a día ante los casos de coronavirus en las unidades médicas en las que trabajan.

Consideran que el equipo es deficiente y la prueba es el alto contagio en hospitales del IMSS. Cuentan que hay ocasiones en que no les avisan que están frente a pacientes con el virus.

"Tenemos que pelear para que nos den cubrebocas y guantes como mínimo, algunos hemos seguido tutoriales para hacernos caretas de acrílico", dijo un enfermero de una clínica de Coahuila.

Médicos residentes se quejan de que las autoridades menosprecian sus solicitudes de equipo.