Instalan cerco para proteger nidos de chorlos nevados
Para proteger la zona de anidación de chorlo nevado para que los nidos no sean aplastados por vehículos o el paso de personas, fueron instalados cercos en la playa de El Ciprés.
El primer cerco se instaló hace unas semanas en las que se protege un área de 12,621 metros cuadrados y se encuentra frente a playa Pacífica.
También se han instalado otros cercos pequeños individuales para nidos que están en áreas fuera de este cerco; el más reciente se instaló en la playa entre La Lagunita y Conalep.
El chorlo nevado se reproduce entre abril y agosto y es una especie de ave catalogada como amenazada, susceptible a extinguirse en el futuro y su particularidad es que construye sus nidos sobre la arena en pequeñas oquedades o rascaderos.
Esto los hace demasiado vulnerables, ya que los nidos se camuflan con el entorno y son difíciles de ver a simple vista.
Además, se han instalado jaulas (también conocidos como excluidores o mini enclosures) para evitar la pérdida de nidos por depredadores, tales como coyotes, zorros, zorrillos, perros, gatos, y otras aves.
Estas jaulas se instalan en donde se ubican nidos y son estructuras metálicas de un tamaño especial que les permite a los chorlos nevados entrar a incubar y salir rápidamente.
Las crías de los chorlos nevados son precociales, es decir, al nacer abandonan el nido en cuestión de horas y buscan su propia comida desde que nacen, pero dependen del cuidado de los padres para protegerse.