Proponen renombrar bulevard Díaz Ordaz, por Heberto Castillo
Jaime Martínez Veloz propondrá al alcalde y al cabildo de Tijuana el cambio del nombre del Boulevard Gustavo Díaz Ordaz, ya que afirma, el aludido fue el principal responsable de la matanza del 2 de octubre de 1968, que terminó con la vida de un número indeterminado de estudiantes y ciudadanos mexicanos, en uno de los actos más vergonzosos de la vida política nacional.
El objetivo es renombrar dicha vialidad con el nombre del “Ingeniero Heberto Castillo Martínez” profesor universitario, infatigable impulsor de la democracia, quien fue además un firme defensor de la soberanía nacional por lo cual sufrió la persecución de un sistema abusivo y autoritario.
Propongo lo anterior considerando que el pasado día dos de octubre se conmemoró un año más del masivo crimen de 1968 perpetrado contra estudiantes y pueblo en general, concentrados en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco”.
“El Ingeniero Heberto Castillos Martínez, pudo resistir las amenazas, la represión, la tortura y la cárcel con valentía y determinación a lo largo de su vida. Sin embargo, había en su persona una dosis de ironía, la cual le permitía criticar las estructuras de las organizaciones radicales, a las que consideraba que no tenían apertura a la crítica ya que para él eran demasiado rígidas y dogmáticas.
“Dedicó gran parte de su vida a buscar un esquema de relaciones sociales y económicas más justo, teniendo como valores supremos la igualdad, la democracia y la libertad, siempre desde una perspectiva nacionalista.
“Su convicción de que sólo desde la base social es posible construir estructuras políticas que representen en verdad los intereses de la población, lo llevó a afirmar que para lograrlo era necesario hacer evidente para todas las condiciones de inequidad en que se da la vida en México y la indispensable participación de obreros y campesinos, pero también académicos, profesionistas y empleados en el cambio.
“Esta petición se sustenta, además, en la obligación cívica –de ciudadanos y funcionarios- de preservar en la conciencia ciudadana los nombres de humanistas, profesores, héroes nacionales, próceres, científicos y en general todos aquellos grandes seres humanos que sí han contribuido al bienestar social”, finaliza.