OMS: Medio millón de personas murieron después de la aparición de Ómicron

Autoridades de la OMS califican como trágico el número de muertes tras la aparición de la variante

Compartir en:

Cadena Noticias,  Ciudad de México, Mexico, 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó como "más que trágico" que medio de millón de personas en el mundo murieron por COVID-19 tras la aparición de la variante ómicron.

El portavoz de la organización, Abdi Mahamud, recordó que cuando recién apareció ómicron se comunicó que era un virus más benigno, además de que su llegada fue durante la implementación de las vacunas eficaces, por ello señala como trágico el número de muertes derivadas a la enfermedad.

Según estadísticas de la OMS, se detectaron 130 millones de casos y 500 mil muertos en el mundo desde que ómicron fue considerado como "preocupante".

Esta variante superó a delta como el virus del COVID-19 más poderoso en el mundo, pues es más fácil el contagio aunque es de menor gravedad. 

El covid-19 ha dejado 5 millones 75 mil personas sin vida desde su aparición en China en diciembre de 2019.

*Con información obtenida de AFP

Visita y accede a todo nuestro contenido | www.cadenanoticias.com | Twitter: @cadena_noticias | Facebook: @cadenanoticiasmx | Instagram: @cadena_noticias | TikTok: @CadenaNoticias | Telegram: https://t.me/GrupoCadenaResumen |





Las subvariantes de omicrón BA.4, BA.5 son el 21% de casos de COVID en EEUU

Compartir en:

Reuters,  United States, Washington, 

Las subvariantes BA.4 y BA.5 de ómicron constituían cerca del 8,3% y el 13,3% de las variantes de coronavirus en Estados Unidos hasta el 11 de junio, informaron el martes los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Los dos sublinajes de rápida propagación se añadieron a la lista de vigilancia de la Organización Mundial de la Salud en marzo y también han sido designados como variantes de preocupación en Europa.

La agencia de prevención de enfermedades de la Unión Europea dijo el lunes que las nuevas subvariantes se están propagando más rápidamente que otras, lo que podría dar lugar a más hospitalizaciones y muertes a medida que se vuelven dominantes en el continente.

"Estoy muy preocupado", dijo el Dr. Gregory Poland, jefe del grupo de investigación de vacunas de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, y añadió que los datos de Sudáfrica muestran que las subvariantes tienen mayor capacidad para eludir la inmunidad proporcionada por las vacunas y las infecciones previas.

Las vacunas o las infecciones previas pueden ser beneficiosas en este momento, pero las subvariantes BA.4 y BA.5 podrían causar muertes y enfermedades graves durante el verano boreal, cuando los niños vuelven a la escuela y el segundo refuerzo puede haber desaparecido, dijo.

La BA.4 representó el 5,4% de las variantes en Estados Unidos durante la semana del 5 de junio, según las estimaciones de los CDC, mientras que la BA.5 representó el 7,7% de las variantes.

La media móvil de siete días de casos de COVID-19 en Estados Unidos se situó en 105.615 hasta el 11 de junio, un 6,7% más que la semana anterior.



Se triplican casos y hospitalizaciones por Covid-19 en San Diego

Compartir en:

Cadena Noticias - Ana Laura Wong,  Estados Unidos, California, San Diego, 

Más de 800 mil casos de COVID-19 se han registrado en el Condado de San Diego desde el comienzo de la pandemia, informó la Agencia de Salud y Servicios Humanos del Condado.

Lamentablemente el promedio semanal de casos se ha triplicado en los últimos treinta días y las hospitalizaciones también están en aumento.

Cameron Kaiser, Subdirector de salud pública del Condado, hizo el llamado a la población a no bajar la guardia y estar al día con las vacunas y refuerzos.

Además pidió que nuevamente consideren esencial el uso del cubrebocas sobretodo en espacios interiores llenos de gente y durante el viaje.



Se triplican casos y hospitalizaciones por Covid-19 en San Diego

Compartir en:

Cadena Noticias - Ana Laura Wong,  Estados Unidos, California, San Diego, 

Más de 800 mil casos de COVID-19 se han registrado en el Condado de San Diego desde el comienzo de la pandemia, informó la Agencia de Salud y Servicios Humanos del Condado.

Lamentablemente el promedio semanal de casos se ha triplicado en los últimos treinta días y las hospitalizaciones también están en aumento.

Cameron Kaiser, Subdirector de salud pública del Condado, hizo el llamado a la población a no bajar la guardia y estar al día con las vacunas y refuerzos.

Además pidió que nuevamente consideren esencial el uso del cubrebocas sobretodo en espacios interiores llenos de gente y durante el viaje.



Contagiarse con ómicron después de vacunarse puede dar inmunidad ante variantes

Compartir en:

El Universal,  Ciudad de México, Mexico, 

Las personas que se vacunan y luego se infectan con ómicron pueden estar preparadas para superar una amplia gama de variantes de coronavirus, sugieren un par de investigaciones difundidas por Bloomberg News.

Los equipos del fabricante de la vacuna Covid-19, BioNTech SE, y de la Universidad de Washington publicaron los resultados de sus estudios en el servidor de preimpresión bioRxiv, que publica prepublicaciones científicas pendientes de revisión. Los estudios mostraron que la infección producía incluso mejores respuestas inmunitarias que una vacuna de refuerzo en los pacientes vacunados, según Bloomberg.

Se trata de una señal esperanzadora para los millones de personas vacunadas que han contraído ómicron, dado que probablemente no enfermarán gravemente de otra variante en el corto plazo. La investigación aún debe confirmarse y someterse a pruebas en el mundo real.

“Deberíamos pensar en las infecciones emergentes como si fueran esencialmente equivalentes a otra dosis de vacuna", dijo John Wherry, profesor y director del Instituto de Inmunología de la Universidad de Pennsylvania, que no participó en la investigación pero revisó el estudio de BioNTech. Según Wherry, esto podría significar que si alguien ha tenido Covid-19 recientemente, podría esperar un tiempo antes de recibir otra vacuna de refuerzo.

Sin embargo, Alexandra Walls, científica principal de la Universidad de Washington y autora de uno de los estudios, advirtió en declaraciones a Bloomberg News que esto no significa que la gente deba buscar contagiarse.

Las investigaciones se dan a conocer en momentos en que ómicron desata brotes en distintas partes del mundo, principalmente en China, donde los ciudadanos enfrentan duras medidas ante la estrategia Covid cero del gobierno. En Corea del Norte, las autoridades de salud reportaron este lunes ocho fallecidos y 392 mil 920 casos de “fiebre”, lo que eleva la cifra de víctimas mortales del coronavirus a 50 personas y la de enfermos a más de 1.2 millones.

Los organismos reguladores están sopesando si las vacunas para el Covid-19 deben actualizarse para combatir la variante ómicron. De acuerdo con el equipo de BioNTech, los datos indican que ofrecer a las personas una vacuna de refuerzo adaptada a ómicron puede ser más beneficioso que varias con las vacunas originales.

La investigación de Washington, llevada a cabo junto con Vir Biotechnology Inc., analizó muestras de sangre de personas que habían sido infectadas y luego habían recibido dos o tres dosis de la vacuna, así como de aquellas que habían contraído las variantes delta y omicron después de dos o tres dosis; otras aún habían sido vacunadas y reforzadas, pero nunca habían contraído Covid. Un último grupo sólo se había infectado con ómicron y nunca se había vacunado.

Una parte del estudio se centró en los anticuerpos, las proteínas protectoras diseñadas para reconocer y neutralizar a los invasores. Demostró que las personas vacunadas que habían contraído ómicron tenían anticuerpos que superaban a los demás. Incluso eran capaces de reconocer y atacar la variante delta, muy diferente.

“Eso indica que estamos en el punto en el que podríamos considerar la posibilidad de tener una vacuna diferente para reforzar a la gente”, dijo David Veesler, profesor adjunto de la Universidad de Washington, quien dirigió la investigación. Los científicos también pudieron identificar anticuerpos en la mucosa nasal de estos pacientes, lo que podría ayudarles a neutralizar el virus en cuanto entra en el organismo, explicó Bloomberg.

Tanto el estudio de Washington como el de BioNTech de enfocaron también en las células B, un tipo de glóbulos blancos que pueden entrar en acción para producir una ráfaga de anticuerpos frescos si reconocen un patógeno. El equipo de BioNTech descubrió que las personas que habían sufrido una infección por ómicron tenían una respuesta más amplia de estas células útiles que las que habían recibido una vacuna de refuerzo pero no habían sufrido ninguna infección.

De manera crucial, el equipo de Washington también descubrió que la respuesta amplia faltaba en las personas no vacunadas que habían contraído ómicron como su primera exposición al virus. Esto “sería un problema si surgiera una nueva variante significativamente diferente”, dijo Veesler.

Otros investigadores que revisaron los estudios dijeron que los resultados coinciden con el creciente cuerpo de evidencia de un refuerzo inmunológico por la exposición a diferentes variantes del virus a través de la vacunación y la infección. Los científicos también han demostrado una amplia respuesta inmunitaria en personas que contrajeron la variante delta después de haberse vacunado.

“Quizá esto sea un indicio de que un refuerzo actualizado podría ser una buena idea”, dijo Theodora Hatziioannou, viróloga de la Universidad Rockefeller que ayudó a dirigir un equipo que observó los avances de las infecciones en un grupo de personas vacunadas en la ciudad de Nueva York.



¿Qué se espera de las nuevas variantes XD, XE y XF del Covid-19?

Compartir en:

El Universal,  Ciudad de México, Mexico, 

Vamos a revisar, a la luz de la evolución, la aparición y desarrollo de nuevas cepas víricas, centrando nuestra atención en el virus Sars-Cov-2 con el que venimos conviviendo desde hace ya dos años.

Los virus de ARN pueden ser excepcionalmente mutables

La evolución tiene dos motores que la impulsan: la variación genética y la selección natural. La variación genética se produce por errores en la replicación del material genético. Estos errores son sorprendentemente infrecuentes, teniendo en cuenta la cantidad de material genético que se replica en cada generación y la velocidad del proceso. Sin embargo, los enormes números de microorganismos o de virus que se replican constantemente hacen que lo infrecuente ocurra. Así las mutaciones se acumulan en la población.

La replicación del material genético es más precisa en aquellos organismos y estructuras que usan como soporte de la información el ácido desoxirribonucleico (ADN) porque las maquinarias que la llevan a cabo (las ADN-polimerasas) pueden tener mecanismos de corrección de errores.

Sin embargo, cuando el material genético es el ácido ribonucleico (ARN), la maquinaria de replicación es más imprecisa y los errores son más frecuentes. En consecuencia, los virus de ARN son más propensos a la mutación que los virus de ADN o que las bacterias y otros organismos celulares.

Hay virus de ARN excepcionalmente mutables que forman conjuntos de poblaciones diferentes dentro de una misma persona infectada. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el virus de la hepatitis C. Con este se aplica el concepto de "cuasiespecies" para explicar la coexistencia de un gran número de variantes del virus que no se desplazan mutuamente entre sí.

El coronavirus tiene facilidad para adaptarse a distintos ambientes

La selección natural, por otra parte, es el proceso por el que unos organismos tienen mayor éxito reproductivo que otros en un ambiente dado y pueden llegar a desplazar a los competidores haciéndose predominantes o exclusivos.

Como es fácil de entender, aquellas mutaciones que permitan un mayor éxito reproductivo en un ambiente tenderán a hacerse más frecuentes en la población y los organismos que las tienen estarán mejor adaptados a dicho ambiente. En realidad, lo que ocurre es que las variantes con más éxito reproductivo prevalecen y si una variante puede colonizar un entorno nuevo, lo hará y prevalecerá, al menos temporalmente, en él.

Los coronavirus son pequeños virus de ARN con una alta variabilidad. Eso les permite, como grupo, adaptarse a distintos ambientes (infectar diferentes tipos de animales) y generar constantemente nuevas variantes cuya abundancia relativa dependerá de su éxito reproductivo.

De esta forma, desde que el coronavirus Sars-Cov-2 infectó a los primeros humanos en Wuhan, a partir de los cuales se originó la pandemia, han ido surgiendo constantemente nuevas variantes del virus. Su ascenso y descenso en prevalencia ha sido constante, como lo son las olas en el mar.

Estas variantes están catalogadas en estirpes que forman genealogías detalladas, lo que permite hacer un seguimiento epidemiológico riguroso de la pandemia, al igual que se hace de otras como la gripe o el SIDA.

A día de hoy, se estima que ha habido casi 500 millones de casos de coronavirus en el mundo con más de seis millones de fallecimientos. Considerando los millones de partículas víricas que se producen dentro de cada persona infectada y la frecuencia de las mutaciones, la aparición de nuevas variantes del virus es un fenómeno inevitable y que permanecerá constante en el futuro.

La llegada de una nueva serie de variantes

Recientemente se ha empezado a hablar de una nueva serie de variantes de Sars-Cov-2 cuyo nombre empieza por la letra X: XA a XS. Estas variantes son recombinantes de otras cepas ya descritas anteriormente.

Su origen no es como el que he descrito en párrafos anteriores, sino que se han formado en el curso de la coinfección de una misma célula por dos coronavirus de estirpes diferentes. Durante la replicación de los dos virus en una misma célula, pueden combinarse sus materiales genéticos dando lugar a un nuevo virus que reúna características de ambos progenitores. Si este nuevo virus tiene más éxito reproductivo que los otros presentes en la población, predominará y se hará prevalente.

Las nuevas estirpes recombinantes que han suscitado el interés de la sociedad son las denominadas XD, XE y XF y se han detectado principalmente en Francia, Dinamarca y el Reino Unido.

Las tres incluyen material de la cepa BA.1 (ómicron) y, en el caso de las variantes XD y XF, de la variante delta. Puesto que estas variantes han sido detectadas con una cierta abundancia en los países citados, es esperable que su prevalencia aumente ya que tienen un éxito reproductivo suficiente como para destacar.

Los datos disponibles sugieren que estas variantes podrían ser más transmisibles que las anteriores, pero no hay datos significativos que indiquen que vayan a ser de mayor virulencia que las que conocemos.

La recombinación de genomas víricos es un proceso que requiere la coinfección y la formación de una nueva y exitosa molécula recombinante. El proceso se produce debido a que el alto número de virus y de infecciones hace que lo infrecuente, de nuevo, ocurra. La formación de nuevos virus por este sistema es el origen de las cepas pandémicas de gripe, que con una recurrencia de entre 20 y 30 años aparecen como resultado de la mezcla de virus de gripe de diferentes orígenes.

El proceso se ve favorecido en el caso del virus de la gripe al tener su genoma (también de ARN) dividido en varias moléculas. En el caso del coronavirus, el proceso debe ser más infrecuente porque su genoma está organizado en una sola molécula y es necesaria la recombinación y no solo los errores de empaquetamiento que dan lugar a las mezclas de genoma en el virus de la gripe.

Y esta es la situación actual: aparecen nuevas variantes que entran en el sistema de seguimiento de la epidemia que tienen los centros de control de enfermedades infecciosas europeo (ECDC y norteamericano (CDC).

El ECDC diferencia tres niveles para organizar la intensidad progresiva del seguimiento de las nuevas variantes víricas: variantes en seguimiento (la XD y la ómicron BA.3), variantes de interés (las cepas ómicron BA.4 y BA.5) y variantes de preocupación (la variante delta y las cepas ómicron BA.1 y BA.2). Las variantes XE y XF no han alcanzado el nivel de relevancia, de momento, como para ser clasificadas como variantes en seguimiento.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud también incluye únicamente la variante XD entre las clasificadas como de seguimiento.

Cuál será el efecto futuro de esas nuevas variantes en la población y en la evolución de la epidemia es algo que no podemos saber con exactitud porque la evolución es una combinación de azar y necesidad; pero podemos tener algunas expectativas basadas en lo que sabemos a partir de la evolución y de epidemias anteriores.

Qué se espera de esta variante

Podemos definir la virulencia de un patógeno como el número de casos graves o muy graves respecto al total de las personas infectadas. Con las debidas precauciones, en general la virulencia de los patógenos suele disminuir con el tiempo de convivencia con el huésped.

Esto se puede explicar porque el éxito reproductivo de un patógeno es mayor cuanto menos daño cause al huésped y, por tanto, más pueda éste transmitir el patógeno. Un perro muerto no transmite la rabia.

Por esto, las variantes menos virulentas tienden a propagarse mejor que otras que limitan o eliminan la movilidad del animal o la persona enferma y, con el tiempo, tienden a prevalecer en la comunidad.

Por otra parte, el sistema inmune aprende a enfrentarse a este virus controlando su multiplicación y modulando la respuesta (lo que en el caso de la infección por el coronavirus es esencial en el agravamiento de la enfermedad).

Por tanto, y para concluir, debemos esperar que sigan surgiendo nuevas variantes del coronavirus cuya prevalencia les haga saltar a la prensa y a la vigilancia especial de las organizaciones internacionales. Pero cabe esperar, razonablemente, que estas nuevas variantes tiendan a ser menos virulentas. De esta forma, las sucesivas olas de la pandemia deberían ser cada vez más suaves y la respuesta hospitalaria, en su caso, no se vería afectada significativamente.